Dom 20 sep 2009
Chapada Diamantina…into the brazilian wild !
Posted by belen de perez under around the world
[2] Comments
Como ya me habían anticipado, este viaje fue un flashhhhhhhhh!
Unos dias en Chapada fueron suficientes para confirmar que Bahia es mucho mas que praias y carnaval. A unos 500 km de Salvador, llegue a un lugar único, lejos de la contaminación humana, digo, de la civilización. Fue mi primer viaje de mochila, casi una experiencia religiosa..lamento que no haya sido por Latinoamérica con vos, querida ciruja aventurera. Pero quedate tranquila que estuve bien acompañada. El Parque Nacional de Chapada es tan especial que las trilhas vienen con guía incluido! O capaz yo tuve mucha suerte, no sé… la cuestión es que fueron 4 días salvajes entre montañas, cascadas, ríos.. estaba en mi salsa!
Hubo de todo un poco.. empezamos por un camping en Vale do Capao con una trilha a “Cachoeira da Fumaca”. Por la noche vinito y partida Argentina-Brasil en el pueblo. Voy a saltear el relato de esta triste parte del viaje, donde tuve que comerme calladita un patético 3 a 1. Igual después me di cuenta que esa rivalidad no tiene sentido… estos 2 países vecinos podemos llevarnos de puta madre! (cuac)
El guía la tenía bastante clara. Las trilhas fueron óptimas, no podía dejar de sorprenderme con esos paisajes. No me daba mucho tiempo de descanso, pero después me premiaba con unas ricas batatas o salchichas asadas. Y ni hablar del chocolate caliente tempranito después de las noches frías! El nuevo utensillo de cocina campestre fue un suceso y hasta nos dimos el lujo de una hamaca paraguaya.. que vida boa!!!
Al día siguiente nos alejamos lo más posible de la vida en la ciudad para disfrutar de la tranquilidad, solo el ruido de cachoeiras y pajarinhos.. que maravilha ! Nada que enviadiarle a Alexander Supertramp.
Después de 2 increíbles días ahí, experimentamos una nueva trilha camino a Lencois, la ciudad mas grande de Chapada. Ya las hawaianas comenzaron a sentirse pero los caminos variaban tanto que no había tiempo de quejarse. Finalmente salimos a una ruta media perdida pero con un milagroso puesto de gasolina donde me pegue la mejor ducha de mi vida. Como el “transporte” demoraba, terminamos pidiendo “carona” a cualquier camión que pasaba hasta que un local se apiado de nos. El guía fue tan simpático durante el viaje, que casi nos sale gratis!
Ya en Lencois, comimos y tomamos todo lo que no pudimos durante los días en el monte. Un rudimentario local de Internet nos permitió reportarnos con la flamante eCHouse, que estaba literalmente “on-fire”. Por suerte la banda ancha no daba para Skype. Nunca era momento para irse, y espero siempre haya un momento para volver!

